Doctor José Javier Salvá Garau
El Doctor José Javier Salvá ha Fallecido el 23 de Agosto del 2009En Un trágico accidente.
Gracias por todas las palabras de tantas pacientes alentadoras que han escrito.
Un ser humano y un profesional que nunca podre describir con palabras.
Yo y todos los del equipo lucharemos ahora más que nunca para que este proyecto siga adelante siempre con el espíritu que nos unió para defender la humanización de algo tan importante como es la familia la vida y la salud.
Con la ayuda de su memoria y su fuerza desde donde este yo y todos los grandes profesionales que se están incorporando a este proyecto ahora más que nunca lucharemos para transmitir los valores humanos de la medicina asi como le transmitio su profesor el Doctor Santiago Dexeus al Doctor Salvá y el nos los ha transmitido a nosotros, no solo con divulgación si no también con actuación.
Mar Gayú
Para sus Pacientes
Primero agradeceros vuestras palabras.
Y después me siento con el sentimiento de seguir apoyandole en todo.
Entiendo por lo que estáis pasando y seguiré los Principios humanos de mi marido.
Estamos allí para lo que necesiteís tanto para daros vuestros historiales clínicos o para aconsejaros.
Aconsejaros que ginecólogos podrá seguir cuidando de vosotras.
También sus compañeros le tenían un gran aprecio y me han Transmitido que están a NUESTRA y VUESTRA disposición para poder ayudaros, en estos momentos tan dolorosos para todos.
Quiero que os sintáis arropadas como los hizo el, como alguna de vosotras ha escrito con aquella serena mirada.
En éstos momentos siento que tengo que hacer lo que el haría (nunca dejar su trabajo a medias).
El Doctor Salvá se merece esto y muchos mas.
Allí estaremos y seguro que su corazón también, ayudandonos a todas.
El TLF cambiara llamar al 971592121 o al Hospital Policlinica Miramar 971767000
Olga estará en recepción de las consultas 9.30 a 14 y de 16 a 19.30
Mil gracias del Doctor Salvá y de Mar Gayú
Varios hechos han marcado mi vida profesional. He de destacar entre ellos mi aprendizaje con grandes maestros de la Obstetricia y Ginecología; ya de estudiante en la facultad, el Profesor Esteban-Altirriba, Jefe del Departamento de Obstetricia y ginecología del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, de Barcelona me inculcó los principios de rigor científico en nuestras actuaciones médicas y sobre todo la prudencia al aplicar nuevas tecnologías o innovaciones que, aunque fueran sorprendentes en un primer momento, más tarde mostraban sus limitaciones. Sus editoriales en la revista que dirige “Clínica e investigación en ginecología y obstetricia” son referentes obligadas para cualquier ginecólogo.
Por otra parte, mi trayectoria en mi formación especializada me llevó a realizarla en el Instituto Dexeus, bajo la dirección de los Profesores José María Dexeus y Santiago Dexeus. Pioneros en casi todos los campos de la especialidad, quienes me resaltaron el valor de las personas, de las pacientes (el viejo aforismo de que no hay enfermedades sino enfermos) y a integrar cada paciente en su entorno, individualizando cada caso como si fuera el único. He mantenido y mantengo el contacto con ellos durante todos estos años y cada conversación, observación o coloquio ha sido enriquecedora, tanto desde el punto de vista profesional como el personal.
Ello hace que tras treinta y seis años inmerso en la carrera de las ciencias médicas pueda aplicar los conocimientos actuales con rigor y respeto a mis pacientes, tratando de entender el padecimiento personal de cada caso, muchas veces productor de ansiedad, patología en ocasiones más incapacitante que la propia enfermedad de base. Especialmente en el campo de la Obstetricia: respetar las opciones de la gestante y partir de la base de que el embarazo y parto es una situación fisiológica a la que hemos de entender desde un punto de vista diferente a lo que se entiende como patología; profundizando en el conocimiento de la biología de la madre y el feto, a fin de no interferir, sino todo le contrario: favorecer su devenir natural.
No podemos olvidar el papel del ginecólogo en la medicina preventiva. Hemos dado pasos de gigante en la prevención y detección precoz de muchas patologías entre ellas el cáncer de cuello uterino. Muchas pacientes mantienen al ginecólogo como médico de cabecera y así hay que asumirlo, intentando implementar en las consultas aspectos que van más allá que los propios de la especialidad e incluso integrar modelos de otras disciplinas, como la psicología, la antropología y las relaciones humanas.
Todo ello no podría hacerlo si no fuera por la ayuda de otras especialidades y profesionales que concurren para el correcto diagnóstico y tratamiento de los problemas: el diagnóstico por la imagen, la inmunología, la cirugía plástica y reparadora, la fisioterapia obstétrica y ginecológica, la hematología, la endocrinología y la medicina interna, la osteopatía. Mención especial a la Anestesiología, la Pediatría, La Anatomía Patológica y un muy especial reconocimiento a Las Matronas, muchas veces relegadas a un segundo plano pero en realidad una especialidad en sí misma y un pilar fundamental para el correcto y completo desarrollo de la Obstetricia, de esa parte tan importante de la mujer como es la de gestar y parir. Mi más profundo reconocimiento a estas profesionales y en especial a todas las que han colaborado y colaboran en el día a día conmigo.
En el Siglo XXI la estructura social y familiar evoluciona. La Medicina también y en no pocas ocasiones va por delante de la evolución social. La aplicación de las ciencias de la salud y en especial de la Ginecología es hoy en día una tarea de equipo, con contacto permanente, multidisciplinario, situado dentro de una estructura tanto académica como clínica, marcados también por la actual dinámica de obtención de resultados inmediatos, no siempre ni convenientes ni posibles. Los tradicionales despachos del siglo pasado van quedando obsoletos, salvo excepciones.
Mi finalidad como ginecólogo es, en fin, procurar la salud y el bienestar de la mujer, física y psíquicamente; para ello permanezco en constante evolución y desarrollo, actualizándome para lograr el objetivo del médico: el bienestar y salud de la sociedad en general. El estudio permanente, los congresos, innovación en el sistema de atención, cursos de actualización y reuniones a los que acudo sirven para mejorar la calidad asistencial y mejorar la atención a la paciente cotidianamente pero alejándome de posiciones extremistas, tanto en la radicalidad de la innovación temeraria como en posturas ancladas en el pasado. Mi lugar está ahí. Respetando la autonomía de la paciente cuando está correctamente informada y para ello, esa información deba ser exhaustiva, comprensible y completa.
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Gracias por sus comentarios firmado Doctor José Javier Salvá Garau